Los premios son parte de la vida con un perro: sirven para educar, para entretener, para reforzar el vínculo y, reconozcámoslo, porque nos gusta darles un capricho. El problema aparece cuando se suman sin control. Unos cuantos premios por aquí, un trozo de lo que estamos comiendo por allá, y al final del día las calorías extra se notan en la báscula.
La buena noticia es que no hace falta renunciar a ellos. Basta con elegir bien y controlar la cantidad.
La regla del 10 %
Una pauta muy extendida entre veterinarios y nutricionistas es que los snacks y premios no deberían superar el 10 % de las calorías diarias de tu perro. El otro 90 % debe venir de su alimento principal, que es el que está formulado para cubrir todas sus necesidades.
¿Por qué es importante?
- Evita el sobrepeso. Los premios suelen ser muy calóricos para su tamaño.
- Mantiene el equilibrio de la dieta. Si los snacks ocupan demasiado espacio, el perro come menos de su pienso completo y la dieta se desequilibra.
- Conserva el valor del premio. Un premio constante deja de ser especial.
Cómo calcular cuántos snacks darle
No hace falta hacer cálculos complicados. Sigue estos pasos:
- Averigua las calorías diarias de su ración. Muchos piensos indican en el envase las kilocalorías por kilo o por 100 g. Multiplica por la cantidad diaria que le das.
- Calcula el 10 %. Si su ración aporta, por ejemplo, 800 kcal, el margen para premios es de unas 80 kcal.
- Mira las calorías del snack. Muchos fabricantes las indican por unidad o por 100 g.
- Divide. Así sabrás cuántas unidades caben en ese margen.
Si el envase del snack no indica las calorías, fíjate en la recomendación diaria del fabricante y considérala un máximo, no un objetivo.
Si das muchos premios en una sesión de educación
Cuando estás enseñando algo nuevo, puedes necesitar muchos premios. Trucos para no pasarte:
- Usa premios muy pequeños, del tamaño de un guisante. Al perro le importa más recibir el premio que su tamaño.
- Rompe los snacks grandes en trocitos.
- Usa parte de su pienso como premio, sobre todo con perros muy motivados por la comida.
- Resta de su ración la cantidad equivalente ese día.
Tipos de snacks y para qué sirve cada uno
| Tipo | Para qué | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Premios de adiestramiento | Educación, recompensas frecuentes | Pequeños, blandos y bajos en calorías por unidad |
| Snacks masticables | Entretener, calmar, mantener ocupado | Vigila mientras mastica; elige el tamaño adecuado |
| Snacks dentales | Ayudar a la higiene bucal | Complementan el cepillado, no lo sustituyen |
| Liofilizados o deshidratados | Premio de alto valor | Suelen ser muy apetecibles; ojo con la cantidad |
| Snacks funcionales | Digestión, piel, articulaciones | No sustituyen el consejo veterinario |
| Galletas | Premio ocasional | Suelen ser más calóricas |
Cómo elegir un snack saludable
Lee la lista de ingredientes
- Ingredientes identificables: «pollo», «salmón», «cordero» son más claros que denominaciones genéricas.
- Lista corta: en general, cuantos menos ingredientes, más fácil saber lo que das. Especialmente útil si tu perro tiene digestiones delicadas.
- Azúcares añadidos: mejor evitarlos o que sean mínimos.
Adapta el tamaño a tu perro
Un snack pensado para un perro grande puede ser demasiado para uno mini, tanto en calorías como en riesgo de atragantamiento. Y al revés: un masticable muy pequeño en un perro grande puede tragarse entero.
Ten en cuenta su dieta
- Si tu perro sigue una dieta hipoalergénica o una dieta veterinaria, solo debe tomar los premios que autorice su veterinario.
- Si tiene sobrepeso, elige snacks bajos en calorías o usa parte de su pienso.
- Si tiene digestiones delicadas, introduce cualquier premio nuevo poco a poco.
Snacks dentales: qué pueden hacer y qué no
Los snacks dentales ayudan a reducir la acumulación de placa gracias a su textura y a la masticación. Son un buen complemento, pero no sustituyen el cepillado, que sigue siendo la mejor rutina de higiene bucal. Si tu perro tiene mal aliento persistente, sarro visible o molestias al comer, consúltalo con tu veterinario.
Tienen calorías como cualquier otro snack, así que también cuentan dentro del 10 %.
Un premio para cada situación
Elegir bien no es solo elegir un buen snack, sino el adecuado para cada momento:
- Educación en casa: premios diminutos y blandos, que se comen en un segundo y no interrumpen el ejercicio.
- En la calle: premios de más valor que compitan con las distracciones, como perros, olores o bicicletas. Los liofilizados suelen funcionar muy bien.
- Tiempo a solas: un masticable o un juguete rellenable con parte de su ración le mantiene ocupado y ayuda a que asocie tu salida con algo agradable.
- Visitas al veterinario o al peluquero: lleva su premio favorito para que la experiencia sea más positiva. Pregunta antes si debe ir en ayunas.
- Después del cepillado o de limpiar los oídos: un premio pequeño refuerza que la higiene no es algo negativo.
Tener dos o tres tipos de premio a mano, con distinto «valor» para tu perro, te permite usarlos con más intención.
Alimentos que nunca debes dar como premio
Algunos alimentos habituales en casa son tóxicos o peligrosos para los perros:
- Chocolate y cacao.
- Uvas y pasas.
- Cebolla, ajo, puerro y cebollino, crudos o cocinados.
- Xilitol, un edulcorante presente en chicles y algunos productos «sin azúcar».
- Nueces de macadamia.
- Alcohol y cafeína.
- Huesos cocinados, que pueden astillarse.
- Alimentos muy grasos o salados, como embutidos y restos de comida.
Si tu perro come alguno de estos alimentos, contacta con tu veterinario o con un servicio de urgencias veterinarias cuanto antes.
Premios naturales de casa: con cabeza
Algunos alimentos sencillos pueden usarse como premio ocasional, siempre en pequeñas cantidades y sin condimentos: trocitos de zanahoria, manzana sin semillas o pepino, por ejemplo. Introdúcelos poco a poco y comprueba que le sientan bien. Si tu perro sigue una dieta veterinaria, pregunta antes.
Cómo conservar los snacks
Un snack mal conservado pierde sabor y textura, y puede estropearse:
- Cierra bien el envase después de cada uso; muchos traen cierre zip.
- Guárdalos en un lugar fresco y seco, lejos del sol.
- Respeta la fecha de consumo preferente y, en los snacks blandos, el plazo indicado una vez abiertos.
- Ten una bolsita de premios para el paseo y rellénala a diario en lugar de llevar el paquete entero: así también controlas mejor cuántos das.
Errores habituales
- No contar los premios que da cada miembro de la familia. Poneos de acuerdo.
- Premiar para calmar la culpa cuando le dejamos solo.
- Dar snacks por aburrimiento en lugar de un paseo o un juego.
- Usar siempre el mismo premio de alto valor, que pierde su efecto.
- Olvidar el agua, especialmente con snacks deshidratados o masticables.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos premios puede tomar mi perro al día?
Los que quepan en el 10 % de sus calorías diarias. Depende del tamaño de tu perro y de las calorías de cada snack.
¿Los cachorros pueden tomar snacks?
Sí, eligiendo premios adecuados para cachorros, de tamaño pequeño y con moderación. Recuerda que su alimento de crecimiento debe ser la base.
¿Puedo usar su pienso como premio?
Sí, es una opción excelente, sobre todo para perros con tendencia a engordar. Aparta una parte de su ración diaria para las sesiones de educación.
¿Los snacks dentales sustituyen al cepillado?
No. Son un complemento. El cepillado sigue siendo la base de la higiene bucal.
Elige sus premios
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